Bucarest en Silla de Ruedas, ¡Descúbrela!

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Si te estás planteando visitar Bucarest en Silla de ruedas, este artículo te interesa. Y, si no es tu caso, quizá, después de leerlo, te lo llegues a plantear. Y es que, Bucarest es la capital y ciudad más poblada de Rumanía. Además, es el centro cultural e industrial del país. En Bucarest puedes visitar parques, museos, iglesias y ¡perderte por miles de puntos de interés! Y es que, a pesar de haber sido muy castigada por la guerra y la pobreza, Bucarest está en constante crecimiento. Y, uno de los puntos donde más está creciendo es ¡en la accesibilidad!

Pero.. ¿por qué ir a Bucarest? Su arquitectura modernista y propia del Siglo XX te enamorará. Combinando diferentes estilos como el neoclásico, Bauhaus, Art Decó, comunista  y moderno, hacen que cada calle sea totalmente diferente de la anterior. Pero, todas ellas con una seña identificativa propia. Un sello que hace que algunos conozcan a esta pequeña ciudad como “La Pequeña París”.

Finalmente, cabe destacar su gastronomía… Si bien allí podremos encontrar tanto restaurantes internacionales como cadenas de comida rápida, no olvides probar su cocina tradicional. La cocina rumana es una cocina tradicional que no reniega de su pasado rural, basada en platos rústicos y de resistencia. Además, es una cocina llena de matices y colores, claramente influenciada por la judía, la cocina eslava y la turca. Y, si eres vegetariano, ¡estás de enhorabuena! En Bucarest encontrarás una gran oferta gastronómica, con productos frescos, de calidad y, muchos de ellos, procedentes de las huertas familiares, oh la la!

Qué ver en Bucarest en silla de ruedas

1. El Palacio del Parlamento

El Palacio del Parlamento de Rumanía es el centro político más importante del país. Situado sobre la Colina Spirii en el centro de la ciudad, se eleva el edificio administrativo civil más grande del mundo. Y, si ésto fuera poco, ¡es también el segundo edificio más grande del mundo después del Pentágono en EEUU! Impresionante, ¿verdad?

Por otro lado, el interior del edificio podría competir con cualquier palacio real. Con unos acabados espectaculares y techos adornados en oro y mármol, el Parlamento cuenta con suelos sin moqueta, baños adaptados, rampas y ascensores. Todo para que los turistas en silla de ruedas puedan disfrutar de él.

 

2. Arco del Triunfo

El Arco del Triunfo mide casi 30 metros de altura y es el punto de las celebraciones militares del día 1 de diciembre.

El monumento está dedicado a los héroes militares de la Guerra de Independencia y de la Primera Gran Guerra. Y, su visita es exterior, por lo que podremos visionarlo desde diferentes puntos con nuestra silla de ruedas.

 

3. Museo Nacional de Arte Contemporáneo

Este Museo se encuentra dentro del Palacio del Parlamento. Así, podremos organizar nuestra escapada y ver los dos puntos en la misma jornada. El museo exhibe diferentes obras de arte ecléctico, por lo que algo muy curioso de ver. Su galería se abrió para que todos los visitantes pudieran comprender el arte actual a través de la interacción con objetos y experiencias. ¡Es perfecto hasta para ir con niños!

Y, al igual que el Parlamento, está dotado de baños accesibles, rampas, ascensores y plazas de aparcamiento reservadas.

 

4. Catedral Patriarcal Rumana

Construida en torno a 1650, la Catedral Patriarcal es un monumento histórico nacional. Además, ¡en la actualidad sigue siendo una iglesia cristiana ortodoxa oriental en funcionamiento! Y, por si ésto fuera poco, en sus alrededores se encuentran el Palacio Patriarcal, la residencia del Patriarca Rumano, el Campanario y el Palacio de la Cámara de Diputados.

Como mala noticia, llegar a ella es algo complicado para las sillas de ruedas. Y es que para llegar a la colina donde se encuentra habrá que hacerlo a través de una calle sin aceras rebajadas, rodeando por la calzada de adoquines. Y, una vez dentro, a pesar de haber una rampa en el lado derecho del edificio, nos toparemos con un escalón de unos 8 cm… Pero, ¡merece la pena!

 

5. Parque Herastrau

Finalizamos la visita con un respiro al aire libre. Este parque está lleno de esculturas, estatuas y otras atracciones dignas de ver. Como, por ejemplo, el Jardín Japonés, un Teatro clásico al aire libre, un hotel, restaurantes… Y el Museo de la Villa, el cual nos mostrará la naturaleza de la vida campesina rumana.

Para visitar el parque, podremos hacerlo al igual que en Bucarest, en silla de ruedas, ya que los senderos son accesibles. La mayoría de ellos son compactos de cemento. aunque podremos encontrar alguno de adoquines. Por otro lado, los puentes peatonales que cruzan el río son accesibles, aunque algunos tendrán una inclinación algo significativa. Y, como no, podremos encontrar aseos accesibles a sillas de ruedas.